El corazón de la alcaldía resguarda el legado del antiguo imperio Tepaneca en un entorno donde la vida de barrio se desarrolla. Iniciar el recorrido en el Jardín Hidalgo permite adentrarse en la plaza principal arbolada que funciona como el núcleo social de la demarcación. El espacio alberga la icónica estatua de la hormiga y el monumento fundacional, elementos que rinden homenaje a su nombre náhuatl, el cual significa "en el hormiguero". Frente a la plaza se erige la Parroquia y Exconvento de los Santos Apóstoles Felipe y Santiago, una joya arquitectónica del siglo XVI fundada por la orden dominica. La fachada plateresca y la torre del campanario dominan el paisaje, resguardando la famosa leyenda de una pequeña hormiga grabada en la piedra que, según cuentan los habitantes, sube lentamente anunciando el fin del mundo al llegar a la cima.
Cruzar la calle lleva directamente a la Casa de Cultura de Azcapotzalco, ubicada en el antiguo edificio del Palacio Municipal de estilo neoclásico. En su interior se encuentra la histórica Biblioteca Fray Bartolomé de las Casas, un recinto inaugurado en 1925 que custodia un tesoro del arte nacional: el mural Paisaje de Azcapotzalco. Pintada en 1926 por un joven Juan O’Gorman de apenas 21 años, esta pieza representa el primer mural de su brillante trayectoria, ilustrando magistralmente la transición del territorio desde su pasado rural y lacustre hasta los inicios de la era industrial.
La travesía histórica continúa hacia la Capilla de San Lucas Atenco, una edificación del siglo XVII cuyo nombre náhuatl se traduce como "en la orilla del agua", recordando la antigua geografía de los lagos. Visitar este templo virreinal de una sola nave invita a apreciar su sobria fachada de cantera, consolidándose como un testimonio vivo de la evangelización temprana. Finalmente, caminar por los alrededores permite descubrir rincones de gran romanticismo como el Callejón del Beso, un andador empedrado y silencioso —flanqueado por antiguas casonas— que ofrece el cierre perfecto para quienes buscan disfrutar de un paseo urbano.