Inaugurado en 2021, el Cablebús revolucionó la movilidad en las zonas altas de la capital al introducir el sistema de teleféricos urbanos más grande del mundo. Hoy, consolidado como un referente de ingeniería y movilidad sustentable, sobrevolar la ciudad en sus modernas cabinas no solo representa una solución al tráfico, sino que se ha convertido en una de las atracciones turísticas más espectaculares de la Ciudad de México. Este sistema ofrece vistas panorámicas inigualables que permiten admirar la inmensidad de la urbe, los volcanes, murales artísticos en los techos y la compleja geografía capitalina, libre del estrés de las vialidades de superficie.
El sistema, que es completamente accesible y amigable con el medio ambiente, está integrado a la red de transporte de la ciudad, facilitando el abordaje rápido y seguro para millones de pasajeros y visitantes internacionales.
La red se expande sobre las zonas con mayor relieve de la ciudad. Conocer sus rutas es fundamental para disfrutar de esta experiencia aérea:
Rumbo al Mundial de futbol, el sistema ha fortalecido su operación y alcance turístico:
El costo universal por viaje es de $7.00 MXN, sin importar la longitud del trayecto. El acceso se realiza exclusivamente mediante la Tarjeta de Movilidad Integrada (MI). No se acepta efectivo ni se emiten boletos físicos. Para agilizar el paso de los visitantes, el sistema también se encuentra integrando la lectura directa de tarjetas bancarias contactless en sus torniquetes.
Puedes adquirirla por $15.00 MXN o recargar saldo en las máquinas expendedoras automáticas ubicadas en la entrada de absolutamente todas las estaciones de Cablebús, las cuales aceptan monedas, billetes y tarjetas bancarias.
El sistema opera los 365 días del año en los siguientes horarios:
El Cablebús está diseñado para operar con total normalidad y seguridad bajo lluvia intensa. Solamente en caso de registrarse tormentas eléctricas muy fuertes o vientos excepcionales, el sistema reducirá su velocidad o hará pausas temporales por estrictos protocolos de seguridad, reanudando la marcha en cuanto el clima lo permita.
Totalmente. Es uno de los sistemas más seguros del mundo. Todas las estaciones y cabinas son 100% accesibles para sillas de ruedas, carriolas y personas con movilidad reducida. Al llegar a la estación, las cabinas no se detienen por completo, pero reducen su velocidad al mínimo para permitir un abordaje suave y sin prisas. Además, el servicio cuenta con vigilancia constante y WiFi gratuito a lo largo del recorrido.