Ubicada en la colonia Roma Norte, esta sucursal funciona como restaurante tradicional y casa de baile de formato mediano. Su interior característico está pintado de azul y sus paredes se encuentran cubiertas por firmas, nombres y mensajes escritos por los visitantes a lo largo de los años. El espacio acomoda mesas de servicio gastronómico, una larga barra de madera y un área de baile modesta frente a un pequeño escenario.
La música es ejecutada por agrupaciones de música tradicional cubana y trova yucateca o caribeña. La instrumentación acústica con tres cubano, bongós y contrabajo ofrece un sonido nítido que no requiere altos decibeles de amplificación. El repertorio transita por el son, el bolero rítmico y la guaracha clásica, permitiendo conversar mientras se escucha la música o levantarse a bailar a un lado de la mesa.
Los asistentes suelen iniciar la visita con una cena que se transforma de manera natural en baile hacia la noche. La multitud mezcla turistas internacionales, familias y grupos de amigos. La dinámica de baile es pausada y recreativa; el espacio reducido limita los movimientos a pasos básicos de son y vueltas cortas, sin espacio para coreografías complejas. El código de vestimenta es totalmente libre.
El menú incluye platillos de la gastronomía cubana tradicional como ropa vieja, moros con cristianos, masas de cerdo y tostones fritos. La bebida oficial es el mojito, preparado según la receta clásica con hierbabuena fresca, azúcar y ron, acompañado de daiquirís y cervezas claras. El formato principal es de restaurante-bar con servicio directo a mesa.
No se cobra tarifa de entrada para ingresar, operando bajo el esquema de consumo de alimentos y bebidas, aunque se sugiere reservar mesa si se asiste los fines de semana por la noche. Funciona como un destino inicial antes de moverse a clubes de formato mayor o como un lugar para bailar de forma relajada.