Álvaro Obregón
Recorrer el surponiente capitalino revela un territorio donde el bosque y la arquitectura virreinal conviven con el dinamismo corporativo. San Ángel concentra la tradición histórica de la alcaldía; este antiguo asentamiento, llamado Tenanitla, cobró relevancia con la llegada de la orden carmelita en el siglo XVI. Calles empedradas, mansiones coloniales y plazuelas silenciosas definen la identidad del Barrio Mágico, invitando al visitante a realizar caminatas pausadas para descubrir su encanto arquitectónico.
Abundantes museos y espacios culturales enriquecen el corazón de la demarcación. Destaca el Museo de El Carmen, un antiguo exconvento que resguarda una valiosa colección de arte sacro y sus famosas momias. Cada fin de semana, la Plaza San Jacinto se transforma radicalmente con la instalación del Bazar del Sábado, ofreciendo diseño y artesanías mexicanas de alta calidad. Quienes buscan historia política nacional la encuentran a unos pasos en el Parque de la Bombilla, donde el Monumento a Álvaro Obregón marca el sitio exacto en el que el general y expresidente fue asesinado por José de León Toral mientras asistía a una comida con diputados.
Edificaciones contemporáneas sorprenden al turista, comenzando con el Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo. Diseñado por el arquitecto Juan O'Gorman, el recinto representa el primer ejemplo de funcionalismo en México y permite explorar el espacio íntimo de creación de ambos artistas. Cruzando la avenida, el Museo de Arte Carrillo Gil exhibe exposiciones de arte de vanguardia y una colección de los grandes muralistas. Muy cerca de ahí, el barrio de Chimalistac brinda la oportunidad de cruzar viejos puentes de piedra y admirar capillas virreinales que inspiraron la célebre novela Santa del escritor Federico Gamboa.
La oferta culinaria de la alcaldía garantiza una experiencia memorable que fusiona los sabores de herencia con la cocina de autor. Restaurantes consagrados como el San Ángel Inn sirven especialidades emblemáticas, incluyendo escamoles al epazote y crepas de huitlacoche, al interior del hermoso patio de una antigua hacienda colonial. Conceptos más relajados y modernos brillan en el Mercado del Carmen, un corredor gastronómico que ofrece desde mariscos frescos hasta mixología artesanal. Finalmente, las pintorescas cafeterías de especialidad y las fondas tradicionales completan una ruta de degustación auténtica que logra cautivar a cualquier viajero.
1 - 12 de 15 lugares